Hace unos días vi en las redes una imagen, una pintura acrílica, que me emocionó especialmente. Era un rostro en blanco y negro, con una especie de venda-nube en los ojos que me recordó a la densa incertidumbre, la ofuscación y el miedo, que sentí durante mi diagnóstico de cáncer. Busqué y encontré muchas otras bellas obras de la misma artista. Sin saber nada de ella, la contacté, le hablé de Las chicas del cancán y de nuestra labor de naturalización de la enfermedad a través del arte, y le pregunté si le interesaba hacer una obra sobre la temática cáncer de mama y mastectomía. Inmediatamente me dijo que sí. Su contundente respuesta me emocionó pero pensé que tardaría meses en materializar mi petición. Pero dos días después me sorprendió enviándome la obra terminada. Es el busto de una mujer, un acrílico en azules, violetas y blancos, y una cicatriz ocre en lugar del pecho derecho. Esta imagen evoca en mí la transformación del ser que se produce durante un proceso de cáncer, una transformación que no es solo física, sino a niveles muy profundos, porque la confrontación con la muerte descoloca tus creencias dándote la oportunidad de descubrir quién eres realmente. Me habla del proceso de aceptación de mi nuevo ser, que se manifiesta en la creación de un nuevo mundo a mi alrededor, más armonioso o al menos más mío propio.
"Esta imagen evoca en mí la transformación del ser que se produce durante un proceso de cáncer."
Loredana Cardone
Es una pintora de origen italiano afincada en Alemania. La pintura siempre ha jugado un papel importante en su vida. Se enfermó en 2015 y desde entonces ha estado confinada en casa, y en cama, en ocasiones. Según sus propias palabras, “La pintura me da fuerza y apoyo para rediseñar mi vida. A mí me sirve para distraerme de mi dolor. Tiene un efecto terapéutico.”
El cáncer de mama siempre ha estado muy presente en su familia, por eso no dudó en aceptar nuestra propuesta, por eso y porque según ella, “Una mastectomía no es un final sino un nuevo comienzo. Las cicatrices cuentan historias de supervivencia, de decisiones, y del poder de redefinir el propio cuerpo. La visibilización de las mismas invita a la sociedad a reconocer estas historias y a ver los cuerpos de las afectadas tan bellos y valiosos como los de cualquier otra persona, creando un espacio que rompe tabúes y contrarresta la estigmatización. El arte puede ayudar a cuestionar las normas sociales y promover la empatía. Al promover la visibilidad y estimular el diálogo, no solo se aporta esperanza y confianza en sí mismas a las afectadas, sino también una nueva perspectiva para la sociedad en su conjunto.”
“Una mastectomía no es un final sino un nuevo comienzo."
La autora nunca pone título a sus obras porque quiere que el espectador las convierta en sus propias imágenes. Por eso es un honor que a esta pieza haya decidido nombrarla, y además con mi nombre, Paloma. Las chicas del cancán le estamos muy agradecidas por su aportación a la visibilización del cáncer de mama, ya la hemos adoptado como una más y le deseamos que siga creando belleza para ella y para el mundo.
Acabo citando unas frases que Loredana escribe en su web y con las que no me puedo sentir más identificada: “Hay mucho más para todos nosotros de lo que podemos imaginar. Todos estamos llenos de sorpresas y sólo nos queda atrevernos a mostrar nuestro ser más interior al mundo exterior. Si realmente quieres algo, moviliza la fuerza que llevas dentro. A veces las cosas que te parecen demasiado difíciles son más fáciles de lo que piensas.”



